La luz dorada sobre los límites celestes
es fuego sagrado que eclosiona toda vida
y con áureo resplandor otorga acogida.
¡Dios del día! …Dispersa los temores agrestes.
La luz plateada tras el velo de los mundos
es fuerza astral que convoca a la contemplación
y con gran encanto arrastra hacia la perdición.
¡Diosa nocturna! …Disipa los miedos profundos.
Cultos paganos bajo un firmamento ancestral,
rituales arcanos a los astros luminosos,
sacrificios humanos en espacios frondosos,
a los protectores del latido terrenal.
Eclipsados se revelan ahora ocultándose,
Sol y Luna se funden en lo desconocido,
travesía cósmica a un espacio sumergido,
misticismo estelar en el tiempo perpetuándose.
créditos
se lanzó el 23 de abril de 2023
aphangak 2023
Como antiguo descendiente del Sol y protector de la Tierra,
a las armas os convoco, mis incaicos guerreros de piedra.
Escuchad el clamor del pueblo ante la brutal dominación,
que se agiten los corazones ante el canto de rebelión.
¡Vida o muerte! Es nuestro grito que a los enemigos acobarda,
a los abatidos en batalla la inmortalidad aguarda.
¡Temblor! Brutal choque de fuerzas... Se desangran los agresores.
¡Fuego! El templo está en llamas... Cenizas del dios de los invasores.
Traicionado por mi gente, al bárbaro español soy entregado;
doblan campanas en lo alto, celebran mi cuerpo encadenado.
¡Torturad al rebelde... Matad sus hijos, callad al cautivo!
¡Muerte al rebelde... Halad los caballos y desmembradlo vivo!
Colmado de valor con determinación al dolor resisto.
Pena de muerte: Decapitación... De mi lucha no desisto.
Ahogándome en mi propia sangre, con mi cuerpo en convulsiones,
exhalo al viento mi último aliento: “¡Volveré y seré millones!”
créditos
se lanzó el 22 de abril de 2023
aphangak 2023
El cielo profanado ha perdido su misterio, un río de sangre de la herida abierta emana, socavando a los ancestros su memoria arcana, antiguos territorios... Ahora cementerio.
La huella de una cultura los vándalos desangran, el canto aborigen evoca el rugir del trueno, la tempestad fecunda el desolado terreno, ecos desde lo profundo un nuevo sol señalan.
Surge entre montañas un arco multicolor, maravilloso hontanar de manantiales cósmicos, tótem inspirador de sentimientos heroicos, serpiente revestida en loable resplandor.
Ambiguos tus poderes... ¡Oráculo sublime! Puente sobre las ruinas de un pueblo redimido, de una civilización que resiste al olvido, enigma que la salvaje violencia suprime.
La bestia negra y sagrada de imponente vuelo,
con alas abiertas corta ferozmente el viento,
surcando el firmamento con majestuoso aliento,
anunciando un nuevo comienzo, el fin del flagelo.
Portador de luz, coloso animal emplumado:
tu canto es la voz enigmática de los cielos,
sabiduría ancestral de los antiguos pueblos,
emblema de un poder celestial no conquistado.
Efigie gigantesca encumbrada en la montaña,
retando las alturas y abismos tenebrosos,
revela el destino de fuego en tiempos tortuosos,
mensajero del Sol que a los bárbaros ensaña.
Los valientes bajo tu sombra encontraron guía,
ávidos guerreros resistieron la invasión,
muertos en batalla dignos son de exaltación,
eleva sus almas colmadas de gallardía.
Cae el Sol y como espectros visibles en medio de la noche,
emergen las estrellas en el cielo con radiante derroche.
Sumergido en el sueño de los mundos siento una voz que advierte:
Todo está lleno de luz y vida... Colmado de sombras y muerte.
La profecía anuncia que un cielo gris la tierra inundará:
Truenos, lluvia torrencial, señal de que la vida acabará.
Convocado por la montaña a calmar la furia colosal,
el Espíritu Protector señala mi destino mortal.
Me interno a través de fríos senderos, entre bosques de niebla;
cruzando riscos, sorteando abismos donde el viento retiembla.
Majestuosas son las cimas de perpetuas nieves impregnadas.
Sublime es la luz que brilla sobre las rocas cristalizadas.
Frente al Apu Tutelar comienzo el sacrificio primordial:
A los elementos ofrendo mi ser en ritual ancestral.
La Naturaleza en mí eclosiona: ¡Tierra, agua, aire y fuego soy!
Inmolación en la cumbre: ¡Wak’a lanzada al vacío soy!
Como antiguo descendiente del Sol y protector de la Tierra,
a las armas os convoco, mis incaicos guerreros de piedra.
Escuchad el clamor del pueblo ante la brutal dominación,
que se agiten los corazones ante el canto de rebelión.
¡Vida o muerte! Es nuestro grito que a los enemigos acobarda,
a los abatidos en batalla la inmortalidad aguarda.
¡Temblor! Brutal choque de fuerzas... Se desangran los agresores.
¡Fuego! El templo está en llamas... Cenizas del dios de los invasores.
Traicionado por mi gente, al bárbaro español soy entregado;
doblan campanas en lo alto, celebran mi cuerpo encadenado.
¡Torturad al rebelde… Matad sus hijos, callad al cautivo!
¡Muerte al rebelde… Halad los caballos y desmembradlo vivo!
Colmado de valor con determinación al dolor resisto.
Pena de muerte: Decapitación… De mi lucha no desisto.
Ahogándome en mi propia sangre, con mi cuerpo en convulsiones,
exhalo al viento mi último aliento: “¡Volveré y seré millones!”
Desde las profundidades de la Madre Tierra he renacido,
con la sangre de los antepasados mi cuerpo ha sido ungido.
…Soy el corazón del desierto, el alma de la verde llanura,
fuerza nocturna que acecha ferozmente entre la selva oscura.
A través de bosques arcanos me desplazo como un felino,
poder sobrenatural vestido con la piel del puma andino.
…Soy la furia y el guardián silencioso del mundo de los vivos,
la sabiduría danzante sobre las piedras de los ríos.
Instinto natural, un tótem de montuosa animalidad
que a los salvajes invasores confronta en su bestialidad.
...Soy el estertor de la negra muerte, veloz como un destello.
Mis garras cercenan los cuerpos, pero un hacha corta mi cuello.
Aniquilar al enemigo, ser abatido en la guerra,
es la maldición divina que por siempre en mi destino impera.
…Soy el pasado y el presente, eterno choque de los mundos.
Ciclo ancestral que se vuelve a repetir con aires furibundos.
Los cánticos nocturnos de las almas
presagios son de muerte entre los vivos,
enigma sobre el agua de los ríos
brotando de la tierra en sus entrañas.
Oscuro camino hacia las cavernas,
viaje al interior de un mágico sueño,
donde aparecen los seres de antaño
entre la lobreguez de las tinieblas.
Divagando por múltiples senderos
en busca de una entrada al otro mundo:
bravías aguas en lo más profundo,
los inhóspitos mares subandinos
en donde los muertos nos sumergimos,
anhelando conseguir la otra vida
por los sabios ancestros absorbida,
en medio de reflejos cristalinos.
Paraje de oscuridad inmortal
donde las sombras el misterio encierra,
regreso a las entrañas de la tierra,
al plano primigenio y abismal.
Descenso hacia un inframundo fluvial,
abrazando al fin el descanso eterno
entre las frías aguas del averno,
por fuera de todo tiempo mortal.
Desde la superficie de este mundo,
en medio de la noche te invocamos:
deidad y demonio del inframundo
descender a lo insondable anhelamos.
Guíanos hacia el camino rotundo
la fuerza que emana de ti buscamos.
…Nuestra vida queremos ofrecerte.
…Pacientemente esperamos la muerte.
Danza pagana y diablada ancestral,
música y canto apaciguan tu furia,
haciendo presencia en pagano ritual,
sosegando los tiempos de penuria.
Eres demonio del bien y del mal,
Ser enmascarado... Amor y lujuria.
Largos tus cuernos, filosos tus dientes,
sonrisa funesta y ojos ardientes.
En las profundidades de la Tierra,
caminando por senderos inciertos
donde el cuerpo a la vida no se aferra,
a tu lado descansamos los muertos.
¡Supay! Tu poder el misterio encierra.
¡Supay! Gran protector de los ancestros.
¡Dios del abismo!... Fuente de bondad.
¡Diablo andino!... Causante de maldad.
¡Bajo tu sombra los muertos cantamos!
Serpiente que los tres mundos trasciendes.
Eres lluvia que a la tierra desciendes,
gran bestia alada dadora de vida.
Eres agua recorriendo los campos,
la savia que a las semillas germina.
Eres niebla que a la sierra ilumina,
deidad sobre los cielos suspendida.
¡Bajo tu sombra los muertos pensamos!
Dragón andino bríndanos tu saber…
permítenos el pasado conocer.
Con tus ojos ardientes como flamas
ilumina nuestro incierto futuro.
Misterios de las fuerzas naturales,
secretos de los dioses ancestrales…
escrita está la memoria en tus escamas.
¡Bajo tu sombra los muertos luchamos!
Eres puente entre la vida y la muerte,
este canto queremos ofrecerte.
Desciende a lo profundo del averno,
agita fuerte tu cola en espiral,
serpentea hacia nuestra oscuridad.
Distantes de la mísera humanidad,
otorga sombra a nuestro sueño eterno.
Sobre este lanzamiento
Este álbum es con un concepto enmarcado en los pueblos suramericanos, la cosmovisión de los territorios ancestrales.
compuesto en época de pandemia, grabado y masterizado en Medellín Colombia por Juan Carlos Henao CHENGO, ilustración y diagramación por Julián Felipe Mora, producido por Aphangak y Green Revolution Prod.
Gracias por el apoyo y comprar este material tan valioso para la escena nacional y mundial.
Líricas por: Andrés Furcas
Toda la música por: Walter Ricaurte excepto El guardian de los andes y a la sombra de la serpiente por Gabriel Rave
Percusión por Jorge Caro